El Ayuntamiento de Madrid mantiene desde las 22 horas del 7 de enero, con los atentados yihadistas en París, la alerta amarilla por terrorismo en todo el término municipal "hasta nueva orden", al tiempo que obliga a los policías municipales a llevar chalecos antibalas, más allá de su incomodidad, hasta el punto de verlo como "una prenda más del uniforme".